Decidir sobre qué hacer con la urna de cenizas de un difunto es un momento muy delicado para cualquier persona que haya perdido a un ser querido. Lo primero que debes tener en cuenta es que no hace falta que tomes una decisión de inmediato, ya que puedes conservar las cenizas en la urna y, más adelante, elegir la opción que creas más conveniente.

En cualquier caso, siempre es importante tener en cuenta cuál sería la opción que hubiera deseado el propio fallecido, bien porque hubiera expresado su deseo o porque lo dejara por escrito, lo primero será respetar su voluntad.

Esparcir las cenizas en el mar

El mar es serenidad, calma, inmensidad, el agua es el origen de la vida… El mar puede ser uno de los lugares elegidos donde descansen las cenizas de nuestro ser querido. Actualmente existen urnas biodegradables realizadas en sal o en arena, que permiten su descomposición sin dejar ningún tipo de residuo. Se trata de urnas totalmente respetuosas con el medio ambiente y se disuelven fácilmente en contacto con el agua de mar.

Para depositar las cenizas en el mar se puede optar también por una ceremonia personalizada, en la orilla o incluso realizada en una embarcación en alta mar, donde se puede conocer las coordenadas en las que se han esparcido las cenizas.

Depositar las cenizas en la tierra 

Esparcir las cenizas en la tierra nos recuerda a nuestras raíces, al contacto con la naturaleza. Enterrar las cenizas puede dar lugar a crear nueva vida, a servir para que un árbol crezca. Con las urnas ecológicas es posible utilizar las cenizas para que nazca una nueva planta, enterrando la urna, o bien se pueden disolver en lagos o ríos, dado que son biodegradables.

Además de la naturaleza abierta, depositar las cenizas de una persona difunta también es posible en los columbarios habilitados a tal efecto en los cementerios, en jardines del recuerdo o en un lugar específicamente diseñado para ello: la pirámide del recuerdo, un monumento en el que se puede colocar, además, una placa conmemorativa.

Conservación de las cenizas

Tanto si se decide esparcir las cenizas como si no, siempre existe la opción de conservarlas. Para ello, existen urnas, miniurnas o micrournas, con diferentes diseños, de manera que las cenizas de nuestro ser querido permanezcan en el hogar, acompañando a las personas más cercanas que han formado su familia, y a los que vendrán. Se puede optar por compartirlas entre varios miembros de la familia, para que la presencia de ese ser querido esté cerca de los que fueron y siempre serán los suyos.

Joyas para el recuerdo

Para que vaya siempre contigo, para acompañarte en los momentos buenos, y te dé fuerzas cuando más lo necesites, las cenizas de tu ser querido también pueden convertirse en una joya. Tendrás una pequeña pieza personalizada con forma de pulsera, colgante o anillo, que también puede contener su huella dactilar o un trocito de su cabello. Un recuerdo muy especial para poder tener cerca.

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