Durante el primer mes del año es habitual ver a nuestro alrededor propuestas de propósitos de año nuevo, listados que, en caso de haber perdido a un ser querido, pueden resultar intrascendentes o superficiales, ya que, para nosotros, lo importante es que esa persona ya no está y ese pensamiento nos ocupa una gran parte del tiempo.

Además, volver a la rutina después del periodo festivo puede ser, en ocasiones, algo difícil, ya que, si esa persona formaba parte de nuestro día a día, tendremos que construir nuevas rutinas en las que tenemos que contar con su ausencia.

Teniendo presentes las diferentes fases del duelo por las que podemos estar atravesando, quizá sentarnos a reflexionar y pensar en algunas metas nos puedan ayudar a sobrellevar la situación y a mirar hacia el nuevo año con esperanza y serenidad.

Algunas ideas para elaborar este conjunto de propósitos pueden ser las siguientes:

No te presiones en exceso.

Está bien tener proyectos y ponerse unos objetivos pero no caigas en ponerte plazos que puedan crearte más ansiedad o llenarte de planes para mantener la cabeza ocupada. Piensa de manera realista en cosas que puedas cambiar o empezar ya y que puedes revisar más adelante. El camino se hace paso a paso.

Permítete liberar la culpa si planificas tu vida sin que tu ser querido fallecido esté presente.

A veces, podemos sentir que estamos traicionando a esa persona por “sustituirla” en nuestra vida. Reorganizar nuestras rutinas no significa que dejemos de recordarle o que no fuera importante en nuestras vidas. Debemos pensar que si avanzamos, las personas que ya no están se sentirían felices de que estamos reconstruyendo una nueva realidad en la que su recuerdo estará siempre presente de una manera diferente.

Sé honesto con la forma en la que te sientes.

Quizá aún no te consideras preparado, sientes agobio con respecto al futuro, o crees necesario poner buena cara a tu entorno porque ha pasado un tiempo desde tu pérdida. Sea cual sea tu situación, acéptala y ten en cuenta que en la elaboración del duelo, cada proceso es único y personal. No trates de engañarte o engañar a los demás sobre cómo te sientes y busca personas o momentos en los que puedas expresarte con confianza, sin ponerte ninguna máscara.

Empieza o retoma una actividad o hobbie que te guste.

Realizar ejercicio físico, apuntarte a clases de pintura, tocar un instrumento, … Busca algo que te permita sentirte bien, salir al aire libre, desarrollar tu creatividad, reunirte de manera distendida con otras personas o aportar una mejoría a tu salud mental. Prácticas como el yoga también pueden ayudarte en tu proceso de duelo por ser una disciplina que aúna la parte física y mental.

Únete a grupos de apoyo al duelo para ayudar y sentirte ayudado

Ya sea online o de manera presencial existen grupos de apoyo al duelo en los que el intercambio de experiencias puede ser beneficioso en el camino de las personas que han sufrido una pérdida. Compartir cómo te sientes con otras personas que están en tu misma situación puede ayudarte a ti para sentir comprensión y ver que no estás solo al tiempo que puede ejercer el mismo efecto en otras personas.

Éstas son solo algunas propuestas, entre otras muchas que puedes encontrar, para que enfoques tu vuelta al nuevo año y comienzo de una nueva etapa en la que el dolor deje paso al recuerdo desde el amor y una nueva perspectiva para sentirte más cerca de la paz.

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