Día del PadreMarzo es un mes de transición los últimos coletazos del invierno se pierden entre los brotes verdes de la primavera, la llegada de la Semana Santa ameniza la espera hasta las vacaciones de verano y, entre medias, algunos días festivos cargan de simbolismo estas fechas. Es el caso del Día del Padre: una conmemoración con un origen que no todo el mundo conoce y en el que, además de hacer regalos y celebrar con los padres presentes, se honra y recuerda a los ausentes.

El 19 de marzo se celebra en España el Día del Padre. A diferencia de otras conmemoraciones modernas que tienen orígenes puramente comerciales, su celebración tiene una motivación diferente y relativamente reciente. A principios del siglo XX, un caso individual ocurrido en Estados Unidos motivó que comenzase a celebrarse este día como un homenaje global a los padres.

William Jackson Smart, veterano de la guerra civil norteamericana, quedó viudo cuando su esposa, que ya había soportado cinco partos, no pudo sobrevivir al sexto. El hombre tuvo que hacerse cargo de seis niños y, años después, su hija Sonora Smart Dodd promovió el festejo para agradecer a su padre todo su esfuerzo y trabajo.

Este caso dio alas a otras muchas familias que querían honrar a sus padres, y poco tiempo después, en 1924, el por entonces presidente estadounidense Calvin Coolidge apoyó la celebración del día del padre a nivel nacional, y unas décadas después se estableció el tercer domingo de junio como Día del Padre en Estados Unidos.

Es un día que se celebra a nivel mundial, aunque no todos los países lo hacen en la misma fecha. En España, por la tradición católica, la fecha se hizo coincidir con San José, padre de Jesús de Nazaret. Comenzó a celebrarse a finales de los años 40, en un contexto de postguerra, y hoy en día se mantiene como una tradición arraigada y conocida en todos los hogares y familias.

Recordando a papá por su gran día

Celebrar el Día del Padre en su compañía es muy sencillo. Se organiza una comida familiar, se compran regalos, se pasa tiempo en compañía… Pero la celebración es diferente cuando llega el Día del Padre y papá ya no está entre nosotros.

El duelo al igual que ocurre en Navidad y en otras fechas señaladas del calendario, puede generar una nostalgia al recordar la memoria de nuestro papá, refrescando sentimientos que pensábamos que habían quedado atrás.

Una buena forma de tornar ese desasosiego en una entrañable nostalgia positiva puede ser recordar a papá con todo aquello que a él le hacía feliz. Celebrar el día tal y como lo haríamos en su presencia: con una reunión familiar, un encuentro en tono positivo y de unión, en el que poder recordar su compañía.

La Otra Esquela

Una memoria personalizada por el Día del Padre

Pero también mediante acciones concretas como, por ejemplo, La Otra Esquela. Este proyecto de Grupo ASV Servicios Funerarios pone a disposición de familiares y seres queridos de las personas fallecidas un servicio que permite la creación de una esquela personalizada. Pero no una esquela gris, tradicional y aséptica: un recordatorio colorido, con memorias personales volcadas por todas aquellas personas que quisieron a papá, con todo aquello por lo que merece la pena recordarle y que pueda ayudar a convertir un momento gris en un alegre homenaje a su recuerdo.

Algunos ejemplos de esas esquelas nos ayudan a valorar la dimensión del proyecto: imágenes cargadas de simbolismo y sentimiento que, mediante un mensaje completamente personal y emotivo, se convierten automáticamente en un recuerdo asociado a esa persona importante que ya no está.

Ver acercarse el Día del Padre puede resultar un desafío para quien tenga su pérdida reciente. El calendario, en ocasiones, sirve para aflorar sentimientos pasados. Pero con paciencia, madurez, compañía y un proceso del duelo guiado por expertos, podemos llegar a transformar toda esa pena en un hermoso homenaje. Lo que a él le habría gustado.

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