Afrontar la muerte de un ser querido es un proceso que puede verse intensificado por muchos factores, entre ellos el de que la muerte se produzca de manera repentina.

Una muerte inesperada tiene el agravante de cogernos por sorpresa, con lo cual el impacto puede ser más intenso, ya que no podemos prepararnos para el duelo, como ocurre cuando se trata de la muerte tras una larga enfermedad o de una persona mayor, que sabemos que va a ocurrir de manera inminente.

¿Qué tipos de emociones se dan ante una muerte imprevista?

Ante este tipo de pérdida no esperada, podemos experimentar diferentes emociones, incluso todas ellas:

  • Bloqueo, quedarnos en estado de shock.
  • Estar en un estado de irrealidad, como en un sueño, pensando que no es posible que esté pasando.
  • Rabia y frustración, preguntarse por qué, tener la sensación de que ha sido algo injusto y nunca debió haber ocurrido.
  • Necesidad de entender cómo y por qué ha pasado, incluso de buscar un culpable aunque haya sido por causa accidental, enfermedad corta, infarto, …

¿Cómo elaborar el duelo ante una muerte inesperada?

El proceso del duelo es algo muy personal, por lo que no hay dos duelos iguales, cada uno lo vive de una manera diferente, y además podemos reaccionar de manera distinta en función del momento de la vida en el que nos encontremos.

El aspecto emocional más importante a tener en cuenta en un proceso de duelo por una muerte repentina es la despedida. Ya que al ser de repente no nos da tiempo a  dar las gracias, a decir todos los «lo siento», todos los «te quiero». Y aunque despedirse es difícil, es necesario hacerlo. Emocionalmente existe la necesidad de cerrar, de concluir, de decir adiós.

Existe una técnica que suele ayudar mucho sobre todo si tienes la sensación de que quedaron cosas «por decir», y esto es, escribirles una carta de despedida, pero no es una carta cualquiera. Dicha carta tiene que contener todos los «lo siento», todas las «gracias por….» los «te quiero por…» y por último, «te dejo ir». Esto último no significa que le olvidemos, significa que de alguna manera aceptamos seguir caminando pero ya sin ellos, les soltamos, les dejamos ir, pero quedándonos con todas las enseñanzas y el amor que nos han dejado. Después de escribir la carta, no la vuelves a leer, la cierras y la quemas, imaginando que todo lo que está escrito en ella se evapora y le llega a tu ser querido, todas estas palabras ya no están dentro de ti, salen, y esto ayuda. 

A continuación te dejamos algunas otras sugerencias para apoyarte en estos momentos difíciles.

  • Permítete las reacciones y emociones que surjan. Es importante no limitarte, ”hacerse el fuerte” puede ser contraproducente a medio plazo. Afronta tus emociones con naturalidad y exteriorízalas para que puedan servirte de cauce de salida.
  • Habla y comunícate. Quedarnos encerrados en nosotros mismos puede hacernos entrar en un bucle emocional. Si compartes tus emociones y las expresas, ayudarás a canalizarlas.
  • Pide ayuda. Si lo necesitas, pide ayuda a amigos, familiares o incluso ayuda profesional. También existen grupos de apoyo con los que poder compartir lo que estás sintiendo. Las personas cercanas a ti estarán encantadas de ayudarte y los profesionales te podrán acompañar y aconsejar de manera particular.
  • Encuentra tu forma de expresión. Si no te apetece verbalizarlo, puedes escribir sobre tus emociones, o plasmarlas mediante la música, la pintura, … muchas veces las emociones no se expresan con palabras y sí con el movimiento o cualquier tipo de expresión artística.
  • Realiza ejercicios al aire libre. Sal a pasear, caminar, ir en bici… El contacto con la naturaleza y la actividad en entornos abiertos puede ayudarnos a liberar tensiones.
  • Date tiempo. El tiempo es necesario para pasar las diferentes etapas del duelo, a cada persona le llevará una cantidad de tiempo diferente, no tengas prisa.
  • Infórmate sobre las etapas del duelo. Así podrás reconocer por lo que estás pasando y las emociones que estás sintiendo.

Recuerda que aceptar una muerte, no significa olvidar a la persona que se ha ido: parte de ti siempre estará conectada a él o ella. Se trata de asumir la nueva situación y continuar adelante, sin que el dolor nos imposibilite seguir con nuestro día a día: en definitiva, se trata de recordar al ser querido sin culpa, sin enfado, y recordando los momentos felices que vivimos junto a él o ella. 

Pin It on Pinterest

Share This