Hay tantas maneras de entender el duelo como personas, y en ocasiones es imposible saber cómo será esa convivencia hasta que se da esa situación. Pero en casos en los que el duelo puede anticiparse, como personas con enfermedades graves o terminales, es factible tratar de preparar emocionalmente el terreno. Y esa historia se cuenta en Cards for Brianna, un libro cargado de mensajes y aprendizajes muy valiosos para personas que afrontan un proceso de duelo y que recoge una historia real ocurrida en el año 2013 en Estados Unidos.

Esta historia es la de Heather McManamy. Heather era una paciente de cáncer que, en vista del inalterable final que le esperaba a su enfermedad, decidió aprovechar al máximo la última etapa de su vida para dejar, negro sobre blanco, un buen número de enseñanzas para su hija, que en ese momento todavía era demasiado pequeña para comprender lo que ocurría.

Cada carta tiene un mensaje en Cards for Brianna. Mensajes para Brianna, su hija, que leerá cuando su madre ya no esté. Cuando se gradúe, cuando se case, cuando conozca por primera vez el desamor, cuando se saque el carné de conducir… Mensajes personales, de madre a hija, que tratan de paliar una ausencia contra la que no se puede luchar.

Entre un número casi infinito de mensajes, Cards for Brianna deja importantes aprendizajes no solo para la hija de Heather, su marido o familiares, sino para todas las personas que, tras una etapa de espera del duelo previsible, se han encontrado finalmente con él. La aceptación de la realidad que está por llegar cambia la percepción de quien lo vive en tercera persona: no implica que el dolor por la pérdida vaya a ser menor, ya que el momento llegará igualmente, pero esa fase de asimilación supone un necesario primer paso en el camino, y con estos mensajes se da un importante refuerzo.

Heather, en el caso de Cards for Brianna, al igual que multitud de pacientes terminales anónimos a lo largo y ancho del mundo, tenía un papel muy importante en la vida de otras personas: madre, esposa, amiga y pariente amada por mucha gente que, tras su muerte, no ha dejado de estar presente en la vida de sus seres queridos. Más de 40 cartas que Brianna sigue todavía descubriendo, y que llegarán en momentos importantes de su vida en el futuro.

Vivir el duelo por anticipado es una experiencia distinta a la habitual, al igual que lo es hacerlo en primera persona: saber que el final está próximo, que nada puede hacerse y sentir cómo la vida se apaga poco a poco en el interior de uno mismo implican un cúmulo de emociones inexplicables para quien no ha pasado por ello.

Ahora, esta historia que comenzó con unas publicaciones virales en el perfil personal de Heather McManamy en Facebook y con el eco de infinidad de medios de comunicación se ha convertido en un libro. Una obra que permitirá que su mensaje llegue más lejos y más potente a cualquier persona que lo pueda necesitar, con una lectura didáctica que va directa a las emociones más profundas y a la forma en la que cada persona, de manera individual, convive con el duelo.

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