La felicidad es una decisión que debemos abordar todos los días

— Andrés Corson

El Taj Mahal: la tumba más grande y bonita del mundo

El Taj Mahal es considerado como una de las siete maravillas del mundo, además de ser Patrimonio de la HumanidadEl Taj Mahal es uno de los más ilustres y majestuosos mausoleos del mundo. Erigido desde hace siglos como símbolo del país que le vio nacer, India, este monumento se ubica en el norte de su geografía, a orillas del río Yamuna. El emperador musulmán Shah Jahan ordenó su construcción en 1632 y, 21 años más tarde, los más de 20.000 obreros que participaron en la obra terminaron el trabajo y dejaron un edificio para la historia de la arquitectura y la cultura popular local.

Pese a que más allá de su valor simbólico y monumental mucha gente desconoce el fin originario del Taj Mahal, éste fue concebido como un suntuoso sepulcro indio en el que honrar la memoria. Independientemente de su carácter de mausoleo, tan grandioso o más que otros ilustres panteones alrededor del mundo como el mausoleo de Mao o las pirámides de Egipto, esta construcción está rodeada de mil y una leyendas que hacen de su historia una sucesión de cuentos tan apasionante como misteriosa.

Una de las historias oscuras más extendidas dice que el emperador Shah Jahan, a punto de ver terminar la obra y gravemente afectado por una enfermedad, ordenó que a todos aquellos que habían participado en la obra se les cortasen las manos para evitar que alguna obra realizada en el futuro pudiese superar la belleza y singularidad del Taj Mahal.

Más que un edificio, el Taj Mahal es un conjunto de construcciones con una mezcla de influencias arquitectónicas que lo hace único. En los pequeños detalles de su edificación pueden observarse elementos tradicionales persas, indios, mongoles y musulmanes, pero también otras más lejanas a su lugar de origen, como un interior marcadamente francés. Es, en sí mismo, una obra de arte.

Taj Mahal, un mausoleo con reconocimiento mundial

Pese a que la megalomanía de grandes líderes como Mao o Kim Il-Sung dio pie a mausoleos arquitectónicamente grandiosos, pocos han alcanzado el nivel de reconocimiento que hoy en día tiene el Taj Mahal. Es, además de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, una de las siete maravillas del mundo. Forma parte de un selecto grupo de construcciones que comparte con la Gran Muralla china, el Coliseo de Roma o Machu Picchu, entre otras.

El Taj Mahal es conocido, además de por su arquitectura, singularidad y belleza, por la historia que dio pie a su proyección. Shah Jahan, el emperador que ordenó su construcción, tuvo un motivo fundamental para ello: el amor.

Fruto de una historia de amor

Este conjunto arquitectónico, cuyo nombre se traduciría como ‘Palacio de la Corona’, fue ordenado por Shah Jahan a raíz de su relación con su amada, Mumtaz Mahal. Pese a que se trataba de su cuarta esposa, algo frecuente en esa época y en personas de su rango, Mahal fue la que realmente consiguió ser su favorita: tuvieron 14 hijos. El último, el decimocuarto, fue el que le costó la vida tras 19 años de matrimonio, con un parto al que la madre no logró sobrevivir.

Inicialmente, la esposa del emperador fue enterrada a orillas del río Tapti, en un jardín amurallado construido por el tío de Shah Jahan. Un año antes de iniciar la construcción del Taj Mahal, el sepulcro de oro que contenía el cuerpo fue exhumado y trasladado a la ciudad de Agra, para que Mumtaz fuese enterrada allí. Pero, tal como su esposa había querido, el emperador se propuso construirle la tumba más grande y bonita del mundo. Y el emperador, que disponía de recursos humanos ilimitados, se lo concedió.