La felicidad es una decisión que debemos abordar todos los días

— Andrés Corson

Genograma: la moda de reconstruir el árbol genealógico de nuestra familia

GenogramaUna de las más antiguas tradiciones familiares es, sin duda, la elaboración de un árbol genealógico. También conocido como genograma, estas creaciones son representaciones gráficas de toda la ascendencia familiar, detallando el origen y los nexos entre cada pariente y unificando en un solo marco visual el linaje de un apellido.

Los árboles genealógicos, como el origen etimológico de su propio nombre indica, no son más que un estudio de la ascendencia de una persona. Con la persona protagonista como base troncal del genograma, el árbol va ramificándose y ascendiendo: primero los padres, luego cuatro abuelos, los ocho bisabuelos… Así, sucesivamente, hasta lograr representar el origen completo de toda nuestra ascendencia.

Un genograma puede ser tan extenso como variado: los hay que muestran la ascendencia (desde su protagonista hacia sus antepasados) y la descendencia (desde un antepasado como punto de origen hasta hoy en día), y pueden llegar a ser auténticos libros de la historia particular de una familia. Podemos sacar ramificaciones hablando de primos, tíos, familia política y un sinfín de parentescos, que pueden o no aparecer representados según el tipo de árbol genealógico que queramos crear.

Pero, lo que antiguamente se hacía como forma de dar a conocer el buen linaje y nombre de una familia concreta, mostrando la ascendencia de su apellido y sus vínculos con otras familias de su mismo estatus, hoy en día se está convirtiendo en una tradición moderna que ayuda a sentar a familias juntas en la mesa, pero también como modelo de negocio.

Pese a que juntarse en familia (a ser posible, con la presencia de varias generaciones) para elaborar un genograma está dejando de ser visto como algo obsoleto y anticuado, en ocasiones muchas personas que buscan escarbar en los orígenes de sus apellidos no saben por dónde empezar a buscar. El gran activo en estos casos es la memoria, en ocasiones frágil, de los miembros más mayores de una familia, pero no siempre es fiable y, además, su alcance es muy limitado.

Muchas empresas especializadas en heráldica ofrecen sus servicios especializados en genealogía para ayudar a quien lo requiera a trazar su genograma. A través de búsquedas en documentos personales antiguos, en registros civiles históricos e incluso en documentación eclesiástica (para hallar datos sobre matrimonios) o militares (para encontrar registros de caídos en guerras), los especialistas son capaces de seguir el rastro de un apellido hasta dar con una representación detallada, precisa y global del origen de una familia determinado.

Genograma: una nueva costumbre familiar navideña

Elaborar un genograma, sea con ayuda experta o simplemente a base de memoria y documentos familiares, se ha convertido en un rito de unión para muchas familias. Explorar álbumes de fotos, antiguas carpetas con correspondencia, contratos o libros de familia en busca de ese tío perdido o aquella tatarabuela de cuyo segundo apellido no logramos acordarnos es casi un rito moderno en las cenas de Navidad de hoy en día.

Así, muchas familias logran descubrir cosas que en ocasiones no sabían: aquella rama de su familia de la que se perdió todo contacto y venía del extranjero, el origen de un bisabuelo al que nunca se llegó a conocer o incluso vínculos con la aristocracia y nobleza en las familias en las que menos cabría esperarlos.

La elaboración de un árbol genealógico, que también puede realizarse mediante el uso de ya famosas plataformas online como My Heritage o Geneanet, que han ayudado mucho a su digitalización y adaptación al mundo actual, todavía sobrevive. Y lo hará mientras la curiosidad de las familias, su romanticismo y su afán de unión y de descubrir cosas que hasta ahora desconocían, se mantengan intactas como hasta ahora.