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Libros para el duelo: diez obras con las que aprender a gestionar las emociones

Perder a un ser querido supone el inicio de una etapa de una gran carga emocional. Recurrir a libros
para el duelo puede ser un buen recurso con el que aprender a gestionar esos sentimientos, a
identificarse en situaciones ajenas y a caminar por una senda que se recorre mejor en compañía, ya
sea de alguien cercano, de un profesional o de un libro.

Mejores libros para superar el duelo por muerte

Desde libros para el duelo basados en la autoayuda hasta novelas con tramas que incluyen la
pérdida de un ser querido y el proceso de gestión emocional posterior: en estas diez obras se puede
encontrar un respaldo que ayude a afrontar una situación complicada.
La biblia de neón – John Kennedy Toole. El paso de la infancia a la adolescencia con un padre
ausente por la guerra, una familia desestructurada y la visión inocente perfectamente narrada desde
los ojos del protagonista. Un libro ágil y ameno que su autor, Toole, escribió en su adolescencia
prácticamente en primera persona, en una historia que logra un equilibrio perfecto entre lo
desenfadado y lo maduro.
Underground – Haruki Murakami. Esta obra del escritor japonés recopila entrevistas con víctimas
del atentado en el metro de Tokio que la secta Aum Shinrikyo cometió en 1995. Cada uno de los
protagonistas describe en primera persona cómo lo vivió, los síntomas que padecieron y, en algunos
casos, cómo experimentaron en su propia piel ver a las personas de su alrededor enfermar y hasta
perder la vida. Familiares de víctimas mortales narran sus sentimientos y se abren al autor en un
libro que puede ser de gran ayuda en momentos emocionales complicados.
Los últimos días de nuestros padres – Joel Dicker. Esta obra, ambientada en la Segunda Guerra
Mundial, no es necesariamente una novela que se englobe en libros para el duelo, pero su temática e
historia pueden ayudar indirectamente. En una etapa en la que las vidas humanas se perdían por
miles, un grupo de amigos formado en el seno de un escuadrón secreto del ejército británico destila
camaradería, bondad y respeto mutuo en un entorno histórico poco proclive para la supervivencia, y en el que su unión se hace más fuerte con cada miembro del grupo que cae en combate.
Mi abuela, Marta Rivas González – Rafael Gumucio. En esta obra, el escritor chileno habla, tal
como indica en el título, de una de sus abuelas. Cuenta cómo se convirtió en una persona
fundamental en su vida, cómo llegó el momento de decir adiós y de qué manera la influencia que
tenía en su persona marcó cada uno de los pasos que dio.
Bajo la misma estrella – John Green. La novela de Green, que tras su gran éxito editorial fue
adaptada al cine, es perfecta para compender el duelo anticipado. Cómo dos adolescentes se quieren
y apoyan en su proceso patológico y cómo, mutuamente, se ayudan a entender sus emociones y a
ver la vida desde otro prisma.
Saga Harry Potter – J. K. Rowling. Una de las sagas de novelas más famosas de la historia, con
réplicas cinematográficas, teatrales y presente prácticamente en todos los países del mundo. Harry
Potter es un niño que crece con sus tíos tras perder a sus padres, que vive sin saber que es un mago
y que, una vez vuelve al que siempre debió ser su lugar, crece emocionalmente guiado por el
camino que le mostraron sus padres antes de fallecer. Son libros pensados para niños y
adolescentes, pero con mensajes muy poderosos para cualquier persona.
Di su nombre – Francisco Goldman. Otro de los libros para el duelo con mayor carga emocional,
sin llegar a ser un manual de autoayuda, es esta obra del autor americano Goldman, escrita sobre su
propia historia personal. Goldman se casó con la mujer a la que amaba, también escritora, y apenas
dos años después vio cómo un accidente marítimo le quitaba la vida. A partir de ese momento, su
vida cambió radicalmente: la familia de su esposa nunca le perdonó, cayó en una espiral de dolor y remordimientos sin abandonar el profundo amor que le profesaba. Un libro emocionalmente muy
potente y que describe a la perfección las fases más oscuras de la vida del autor.
Vivir el duelo – Christophe Fauré. Esta obra, escrita por el ilustre psiquiatra Fauré, es un manual de
autoayuda al uso para poder gestionar mejor una fase de duelo. Desde una mirada psicológica, el
autor ayuda a sus lectores a cicatrizar heridas, a caminar a través de las distintas etapas del duelo y a
comprender los diferentes sentimientos que surgen en ese camino.
La muerte de Ivan Ilich – Tolstói. Uno de los autores más prestigiosos de la historia de la literatura,
también escritor de la histórica Guerra y Paz, describe en esta novela la angustia vital vivida en
primera persona por un hombre con una enfermedad fatal. Escrita en primera persona, la
descripción de cada una de las fases, sus sensaciones y emociones narran con todo detalle todo lo
que ocurre en la cabeza de una persona que siente que su vida termina. Es un libro crudo y duro,
pero perfecto para comprender esa vivencia.
La hora violeta – Sergio del Molino. Otro de los libros para el duelo más directos e intensos. Sergio
del Molino cuenta la vida de su hijo, Pablo, desde que le diagnostican leucemia hasta su
fallecimiento. El niño, con una variante especialmente grave y muy rara de la enfermedad, es el
protagonista en sus últimos momentos de un libro escrito desde el sentimiento y las emociones de
un padre que atraviesa el complicado camino del duelo anticipado junto a un hijo.

La tradición de celebrar funerales con payasos en el centro de Europa

Celebrar funerales con payasos, aunque a priori pueda parecer contradictorio, es habitual en países del centro de EuropaLos funerales con payasos son toda una tradición en algunos países centroeuropeos. Países como Holanda y Bélgica ven como una costumbre muy arraigada en su cultura la contratación de payasos en momentos de duelo. Es un hábito con el que buscan hacer un contrapeso a la tristeza del momento y, a base de chistes, juegos y sonrisas, unirse en la memoria de un ser querido que ya no está en una alegre despedida.

Por contradictorio que parezca unir en una misma frase payasos y funerales, y aunque tampoco en estos países sea una práctica habitual ya entrados en el siglo XXI, la tradición centroeuropea lo ha contemplado durante décadas como una forma de decir adiós diferente, que no se base en la tristeza y el luto.

Aunque en otros países europeos, como en el Reino Unido e Irlanda, los funerales no se asumen necesariamente como un ejercicio de luto, silencio y tristeza a flor de piel, no por ello dejan de ser Los funerales con payasos, aunque parezca una relación extraña, son frecuentes en países centroeuropeoscelebraciones marcadas por la nostalgia. En Holanda y Bélgica, y en menor medida en regiones de otros países cercanas a sus fronteras, van un paso más allá: tratan de convertir el funeral, sencillamente, en una celebración llena de vida, risas y color, no obligatoriamente como el punto de partida de la búsqueda de ayuda psicológica para superar la pérdida.

Hay, incluso, payasos profesionales especializados en funerales. Es un humor respetuoso, con trucos clásicos de payasos que cumplen con su tradición: flores con chorro de agua, animales de globo… De algunos, incluso, se espera que rompan el hielo en los momentos en los que la celebración se torne triste o excesivamente solemne.

Funerales con payasos: un nicho

Siguiendo la tradición instaurada en Bélgica y Holanda, pero más allá de sus fronteras, una compañía de payasos se ha establecido en Irlanda con un modelo importado desde el centro del viejo continente. Todo comenzó con un emprendedor que, al proyectar mentalmente su funeral, quería ser enterrado con un traje de payaso, para dar un toque alegre a la despedida. De ahí pasó a convertirse en payaso para funerales y, tras su éxito, fundó su propia compañía.

John dejó su trabajo como comercial para, basándose en algunas experiencias previas en la industria de la música y el entretenimiento, tratar de amenizar los momentos más complicados de aquellas personas que hubiesen perdido recientemente a un ser querido.

Tanto la compañía de John (llamada ‘Dead Happy’ -muerto feliz-) como otras de mayor trayectoria, basadas en Holanda y Bélgica, coinciden en señalar su principal objetivo: dejar marchar a nuestros seres queridos con una sonrisa. Para ello, sin incurrir en ningún momento en bromas típicas de humor negro ni en chistes que pudieran ofender a familiares y amigos emocionalmente afectados, en los funerales con payasos simplemente recurren a lo que mejor saben hacer en su profesión: el humor inocente.

Así, a base de colores, globos, flores, caídas y ventosidades, entre otras clásicas y rudimentarias bromas, no solo consiguen sacar una sonrisa a quienes atraviesan por un momento difícil emocionalmente, sino que logran que el último adiós sea recordado como una experiencia feliz, y no al contrario.

Cuando el duelo llega sin avisar: cómo afrontar una muerte inesperada

Afrontar una muerte inesperada es uno de los procesos emocionales más complicadosAfrontar una muerte inesperada es una de las tareas emocionales más complicadas a las que puede enfrentarse una persona. Es posible prepararse psicológicamente para la pérdida durante largos procesos de enfermedad, o en personas de avanzada edad: el tiempo ayuda a ello. Pero en el caso de una muerte inesperada o accidental, la sorpresa del golpe que no se ve venir puede hacer el proceso de duelo, ya de por sí doloroso, todavía más complicado.

Desgraciadamente, a lo largo del tiempo se han dado infinidad de casos de muertes prematuras e inesperadas: accidentes de tráfico, crímenes o catástrofes naturales azotan aleatoriamente a familias día tras día, y aunque parezcan lejanas pueden sucederle a cualquiera. Eso lleva a que inicialmente no se pueda aceptar la situación y se pongan en marcha mecanismos de defensa para protegernos emocionalmente del dolor que origina esa pérdida tan importante que hemos sufrido.

Afrontar una muerte inesperada es algo para lo que nadie está preparado

Una de las causas de dolor emocional en casos de muerte inesperada es la dificultad de asimilar que no ha habido una despedida premeditada. Los casos de enfermedades que se prolongan en el tiempo, aunque también tienen sus contras, permiten prepararse mentalmente, despedirse del ser querido que se va y poder afrontarlo con mayor entereza. Perder a una persona de la noche a la mañana, sin ningún aviso previo, hace imposible que pueda darse una despedida en consonancia.

Tal como en otros procesos de duelo, es importante aceptar que una buena compañía puede ser el mejor tratamiento. Alguien realmente cercano, que muestre empatía y que acompañe el dolor desde una relación madura, con quien poder expresar abiertamente emociones y ante el que no haya reparos en llorar o mostrar el dolor tal como se siente.

Sentimiento de culpa: un mal común en toda relación de amor

En ocasiones, también una sensación de culpabilidad puede aparecer: si la última conversación terminó con una discusión, si algo se quedó por decir… Saber cómo afrontar una muerte inesperada es algo para lo que nadie se prepara preventivamente. Hay que recordar aquellas cosas que nos unían, que dejen un poso de alegre melancolía.

Y, por supuesto, no hay que cerrarse a la ayuda profesional. Cómo afrontar una muerte inesperada es algo a lo que un psicólogo podrá dar una respuesta más efectiva y adecuada, y en semejante proceso de dolor emocional dejarse ayudar puede ser la mejor opción.